El entrelazamiento cuántico entre nucleones por efecto de las correlaciones nucleares
Por Ignacio Ruiz Simó, José Enrique Amaro, Enrique Ruiz Arriola y Rodrigo Navarro Pérez.
Departamento de Física Atómica, Molecular y Nuclear
e Instituto Carlos I de Física Teórica y Computacional
Universidad de Granada
Investigadores del Departamento de Física Atómica, Molecular y Nuclear y del
Instituto Carlos I de Física Teórica y Computacional de la Universidad de Granada han desarrollado un método eficiente para determinar las rápidas vibraciones cuánticas de los protones y neutrones en el interior del núcleo atómico. El trabajo de investigación ha sido desarrollado en colaboración con el Laboratorio Lawrence Livermore, en California (Estados Unidos). El algoritmo se puede aplicar a sistemas cuánticos de dos partículas sumergidas en un medio denso y se basa en la representación granulada de la fuerza nuclear que fue desarrollada también por el mismo grupo de Física Hadrónica en la Universidad de Granada.

Figura 1: Idealización de un protón y un neutrón correlacionados en el interior de un núcleo atómico, cuyas propiedades se han investigado por el Grupo de Física Hadrónica de la UGR. La distorsión a cortas distancias produce correlaciones
consistentes en violentas oscilaciones cuánticas de las zonas en contacto. Las flechas representan los vectores de espín.
Los núcleos atómicos son componentes fundamentales de la materia. Son partículas increiblemente diminutas conteniendo un conglomerado de protones y neutrones fuertemente unidos. La fuerza de unión es tan fuerte que para despegar un protón o un neutrón tendríamos que calentar el núcleo a temperaturas de millones de grados, típicas del interior de una estrella masiva. Estas partículas, denominadas nucleones, se encuentran en movimiento en el núcleo, con velocidades que normalmente no llegan a setenta mil. kilómetros por segundo. Estas velocidades son menores que el 25% de la velocidad de la luz. Esto está de acuerdo con la teoría de la física cuántica, ya que las velocidades de las partículas confinadas son inversamente proporcionales a las dimensiones de la región de confinamiento, en este caso un núcleo atómico, con un radio de unos pocos femtometros (1 fm = 10-15 m).
Debido a la fuerza nuclear, en ocasiones dos nucleones pueden encontrarse de frente y chocar de manera violenta, adquiriendo velocidades muy superiores, que pueden alcanzar el 70% de la velocidad de la luz, casi triplicando su velocidad máxima. Este hecho puede parecer sorprendente si pensamos en la siguiente analogía: Sería como si dos coches a 100 km/h chocaran de frente y, durante el choque, sus velocidades aumentaran hasta 300 km/h.
Este es un efecto genuinamente cuántico, conocido como correlaciones de corto alcance, que tiene una importancia fundamental en física nuclear y en astrofísica. Este fenómeno está directamente relacionado con el denominado entrelazamiento cuántico, que es la base de tecnologías en auge como la computación cuántica.
El grupo de investigación HADRONICA de la UGR ha confirmado la dominancia de las correlaciones de alta velocidad entre pares protón-neutrón (pn) frente a los pares protón-protón (pp). Esta dominancia es del orden de 18 veces mayor. Es como si la probabilidad de alcanzar altas velocidades fuera mucho mayor cuando chocan coches de distinto color que cuando estos coches son del mismo color. Este trabajo ha sido publicado en la venerable revista especializada Physical Review C de la Sociedad Americana de Física.
También se ha confirmado que esta dominacia de pn sobre pp está producida fundamentalmente por la denominada “fuerza tensorial”. Esta es una fuerza nuclear que no actúa a lo largo de la línea ficticia que uniría a las dos partículas. La fuerza tensorial aparece sólo entre partículas de espín 1/2 y es similar a la fuerza entre dos imanes, que depende de la orientación de sus polos N y S. Sin embargo, mientras que en la fuerza magnética polos iguales se repelen y polos opuestos se atraen, en la fuerza nuclear ocurre justo al contrario.
En esta investigación se ha utilizado la representación de la fuerza nuclear más precisa hasta la fecha, que se desarrolló recientemente dentro del mismo grupo de investigación de la UGR. La interacción nuclear de Granada ha permitido resolver de forma novedosa, y con un método muy sencillo, la ecuación que describe el choque de dos nucleones en el interior de un núcleo, que fue propuesta por los físicos H. Bethe y J. Goldstone en los años 50.
Referencia:
Coarse graining the Bethe–Goldstone equation: Nucleon–nucleon
high-momentum components,
por Ignacio Ruiz Simo, Rodrigo Navarro Pérez,
José Enrique Amaro, y Enrique Ruiz Arriola,
Physical Review C 96, 054006 – Published 27 November 2017.
https://journals.aps.org/prc/abstract/10.1103/PhysRevC.96.054006
Descargar en pdf el preprint en la base de datos arXiv.org:
https://arxiv.org/abs/1708.00878
Contacto:
amaro@ugr.es
ruizsig@ugr.es








Figura 1: Interior del detector de neutrinos Super-Kamiokande.
